A finales de 2006 decidí hacer realidad un sueño, conducir una moto. La oferta de motocicletas es amplia y variada, pero no me costó decidirme por una BMW . Yo buscaba una moto que no fuera a tener problemas, y una marca que respondiera en caso de que los hubiera. De haber podido, hubiera comprado una K75. Dado el elevado número de ellas todavía en circulación, por fuerza han de ser una moto y marca dignas de respeto. Como novato que iba a ser (aprobé el carné el 9 de Enero de 2007), habría que reducir la potencia de la moto, y luego llevarla a la ITV. Sabiendo que con el carné en la mano no podría esperar a tener la moto empecé a buscar moto en Noviembre de 2006. El 29 de Noviembre pagué la BMW F800ST en Cano Catalunya , concesionario del que ya era cliente con anterioridad. En el mismo concesionario, el 10 de Enero de 2007 ya con el carné, compré chaqueta, guantes y casco y me llevé la moto, conduciendo con mucho cuidado. En poco tiempo hice los primeros 1000 km. El 21 de Enero pedía hora y el 6 de Febrero de 2007 llevé la moto a la primera revisión (exactamente con 1.161 km). Esta oportunidad se aprovechó para instalar algunas mejoras que no habían llegado a tiempo en la primera entrega (maletas, alarma...) El 18 de Abril de 2008 llevé la F800ST a la revisión de los 10.000 km, tal como me indicaron en la revisión anterior. De hecho, como soy muy cuidadoso con la moto, la llevé a los 9.622 km La imagen que me iba formando de BMW y de Cano Catalunya era la de empresas serias, que se ocupan de sus clientes. Cada vez que llevaba la moto al taller, me la devolvían como nueva, y limpia como una patena. En otra ocasión, descubrí que el caballete central, colgaba de forma que la “pata de cabra” no podía bajar. Llevé la moto a Cano Catalunya, donde lo cambiaron sin coste. Esta vez, me devolvieron la moto sin limpiar, aduciendo que les había llegado un comunicado prohibiendo limpiar las motos con pistolas de agua a presión. En los meses siguientes, llevé la moto a Cano Catalunya en varias ocasiones, fruto de tres cartas informándome de sendas campañas. En alguna ocasión no se pudo resolver la campaña por no disponer Cano Catalunya del material pertinente. El 23 de Septiembre de 2008, me rompí el pie izquierdo en un desafortunado incidente. Lógicamente estuve unos meses sin usar la moto. En Enero de 2009, llegó un nuevo trabajo y con él una drástica reducción del número de kilómetros recorridos en moto. Para cuando quise usar la moto, la batería había dicho basta. Seguramente el resultado de mucho tiempo con poco uso. Y eso que duerme todas las noches en garaje donde no llega a hacer frío. La batería no cargaba y aconsejado por Cano Catalunya, decidí comprar una batería y cambiarla yo mismo. En Cano Catalunya me dijeron que la pedirían y cuando la tuvieran me llamarían. Pasadas unas semanas sin recibir llamada alguna, me desplacé a Cano Catalunya y pregunté por mi batería. Me comentaron que esta batería había cambiado de código y por eso no se había procesado el pedido. Que no me preocupara que en poco tiempo tendría la nueva batería y me llamarían. Así sucedió. Cambié la batería y de nuevo tenía moto! Al volver a conducir la moto, me dí cuenta que el piloto del freno no funcionaba correctamente (cosa fácil pues sale en el salpicadero). La luz permanente funcionaba con normalidad, pero su intensidad no aumentaba al aplicar el freno. Me dirigí a Cano Catalunya, donde me vendieron una bombilla de recambio. En el mismo parking del concesionario, cambié la bombilla. Dos veces, pues la que primera no tenía dos intensidades, cosa que se solucionó rápidamente con el cambio por la bombilla adecuada. Ya con la moto en plena forma, un técnico de Cano Catalunya observó que debería cambiar los neumáticos. Les pregunté si podían quedarse la moto en aquel mismo momento a lo que respondieron que debían pedir los neumáticos y que si me corría prisa iba a ser mejor que los cambiara en otra parte. Y así lo hice. Me chocó que con sólo unos 14.000 km se tuvieran que cambiar neumáticos, pero yo soy un novato, y con el calzado no se juega. El 22 de Enero de 2010, la moto tenía batería, bombilla de freno y gomas nuevas. Y hacía mucho frío. La moto contaba con unos 14.000 km a sus espaldas y nada hacía pensar que necesitara una revisión. Al fin y al cabo, hacía tan solo unos 4.000 km que había pasado la última. Durante 2010 fui yendo en moto de vez en cuando, sobretodo para evitar que se quedara sin batería de nuevo. No pasó mucho tiempo hasta que la bombilla de freno falló de nuevo. Además, de vez en cuando el puño del gas no retornaba a la posición del ralentí al ser soltado. Entre una y otra cosa, resultaba incómodo ir en moto. Uno siempre intenta buscar el momento idóneo para encontrar una buena combinación para llevar la moto al taller. Y ese momento parecía no llegar. A finales de 2010, me llegó una carta diciendo que la moto debía pasar la ITV. ¡Como pasa el tiempo! ¡Y la luz de freno no funcionaba bien! Era el momento de llamar a Cano Catalunya. El 12 de Enero de 2011, llevé la moto al taller y dí instrucciones de que revisaran la bombilla, el puño del gas y que hicieran una revisión general para llevar la moto a la ITV. Esa misma tarde me llaman de Cano Catalunya y me dicen que el eje trasero de mi F800ST está en mal estado. Que la debo haber lavado con una “karcher ” y que eso ha estropeado los cojinetes, y de rebote probablemente el eje. Que esa va a ser una reparación cara, más de 1.000 euros. Les recuerdo que ellos solían lavar la moto con agua a presión , y les muestro mi desconcierto por el hecho que una moto de alta gama como la BMW F800ST sufra este tipo de percance con sólo ~15.000 km. El responsable del taller de motos de Cano Catalunya insiste que no hay nada a hacer y que la única opción que tengo es pagar la carísima reparación y resignarme. Por la noche llamé a un buen amigo, más entendido que yo en estos asuntos, para pedirle consejo. Su socio, yo no lo recordaba, tiene una F800ST igual que la mía. También su eje trasero se había estropeado. Como él usa la moto a diario, le pasó tan sólo unos meses tras caducar la garantía. Al final le repararon la moto gratuitamente, como es de esperar de una gran marca. Internet es un medio fascinante, que permite el acceso a una cantidad enorme de información. Tan sólo unas pocas consultas en Google son suficientes para descubrir que la BMW F800ST tiene su talón de Aquiles en el eje trasero (ver rear wheel bearing en inglés ) ¡Y yo que creía que era la luz del freno!. Tanto el socio de mi amigo como los múltiples usuarios de la F800ST que han hecho público su caso en internet, afirman que las piezas que substituyen a aquellas defectuosas, no tienen el mismo número de parte . Cuentan que los propios mecánicos de los concesionarios de BMW afirman que las nuevas piezas han sido rediseñadas para remendar este punto débil de la moto. Tras varias conversaciones con el responsable de Taller para motos en Cano Catalunya y con Relaciones con Clientes de BMW Ibérica, me informan que BMW España se hace cargo de la reparación (“acción comercial” le llaman) siempre y cuando la moto tenga menos de 4 años y haya pasado todas las revisiones en un concesionario oficial BMW . Hoy hace 4 años y 3 días que recogí la moto en Cano Catalunya. Y a la vista de lo explicado anteriormente, creo que queda probado que soy un fiel cliente de BMW y Cano Catalunya y que mi moto ha pasado todas las revisiones en un concesionario oficial . Creo que está claro que el diseño original del eje trasero de la F800ST tiene problemas. Si no, ¿porqué rediseñar las piezas de recambio? No entiendo cómo puede ser que BMW haya enviado hasta tres campañas a todos los propietarios de una F800ST entre las que no se encuentra la revisión de dicho eje y su sustitución gratuita. La última campaña aplicada a mi F800ST (ayer) trata del cambio de la antena de la llave. Desde luego no es algo que afecte a la seguridad de la conducción, al revés que el caso del prematuro desgaste del eje trasero (que se podría gripar, según el responsable del taller de motos de Cano Catalunya) Ante todo lo expuesto anteriormente, confío que BMW España tomará la decisión, acorde con la imagen que ostenta en el mercado, de proceder a sustituir gratuitamente las piezas defectuosas de mi F800ST. Con independencia del punto anterior, en mi opinión el asunto es de suficiente importancia para la seguridad de sus clientes, como para que realicen una campaña de sustitución de las piezas cuyo diseño ha sido solucionado. |